Por el interés te quiero, Andrés…naturalmente

early_adopterComo saben quiénes me hacen la merced de leer este blog, me obsesiona un poco el rollo del lenguaje, críptico, para iniciados, tan propio del universo (¿lo ven? hasta yo me pongo cursi a veces) de las redes sociales. Y, sin embargo, si queremos movernos aquí sin parecer unos paletos o enterarnos de la misa la media, no tenemos más cáscaras que familiarizarnos con los términos y terminachos de nuevo cuño.

Por lo demás, es que a veces no hay más remedio: una lengua antigua e ilustre como la nuestra no tiene la flexibilidad del idioma del Imperio, mucho más adaptativo. Este que traigo ahora a colación es un ejemplo de lo que digo: late adopters versus early adopters.

Los primeros serían aquellas personas que te dicen, “es que eso de la informática no va conmigo” Bueno, en realidad esos serían el equivalente del homo antecesor (pero haberlos aún, los hay) Los later adopters son un poco más modernos pero, por ejemplo, no actualizan programas informáticos, les molesta si Gmail cambia el interfaz, o se compran un modelo nuevo de lo que sea “cuando esté suficientemente probado”

Desde el punto de vista del márketing, no nos interesan gran cosa (aunque igual hay que pensarse un poco esto que acabo de decir): son más bien pasivos y consumen más bien poco.

Sí nos interesan los early adopters. Si lo quieren saber todo sobre ellos, esto es lo mejor que he encontrado: http://javiermegias.com/blog/2012/12/early-adopters-clave-nuevo-modelo-de-negocio-curva-adopcion-tecnologia/ blog de Javier Megías que, entre otras cosas, es asesor de la Comisión Europea. De verdad, léanlo.

Pero claro, si me limitara a recomendar la ciencia de otros, ¿qué pensarían ustedes de mí?. Así es que siendo yo más bien maestro de todo y aprendiz de nada, sí que me voy a mojar:

Los early adopters serían algo así como los adoptantes tempranos, la vanguardia, los primeros en tenerlo (lo que sea), los que hacen de la innovación una especie de credo. Claro que son –por usar otro término al uso- prosumidores, pero tal vez para caracterizarlos mejor, se diría que además crean tendencia. Y, por eso mismo, tienen un papel puede que incluso de mayor importancia de los denominados (otro palabro habitual) influencers, esto es, gentes de bien y de prestigio cuyas recomendaciones van a misa entre sus discípulos. ¿Si les digo que Apple ha entendido perfectamente qué es y qué hace un early adopter se me entiende bien? Sí ¿verdad?

Pero ¿saben qué? conviene no ponerse tierno, los early adopters no son fans incondicionales. No te quieren por lo que eres, sino por lo que obtienen de ti.

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De jergas y monsergas

“El Imparcial” 13 de marzo de 2012

Hace años un buen amigo y yo mismo publicamos un Diccionario de Informática (Acento Editorial, 1995). Por entonces mi amigo ostentaba un cargo de cierta relevancia en una empresa del sector informático y yo dirigía la edición española de un semanario estadounidense sobre tecnologías de la información. Por razones que no son del caso decidimos firmar la obra con el muy obvio nombre de Equipo Dos. Aporto estas coordenadas por si alguien tiene afición por las antiguallas y quiere buscarlo.

Escribimos aquella obrita fundamentalmente por dos razones: Para demostrar que gran parte de aquel lenguaje para iniciados (1995, insisto)  no era más que una forma de manifestar poder: estaban los que hablaban de aquella guisa, es decir, quienes estaban en la pomada, y quienes les miraban con arrobo ante tanta ciencia expresada de forma críptica.

Un ejemplo para que se me entienda: acaso sorprenda a algunos lectores saber que durante un breve tiempo en España se usó la palabra “logical” para referirse al “software” Naturalmente aquel galicismo infame (del francés “logiciel”) fue barrido a toda velocidad por la lengua del imperio.

La madre de Daniela (genial):

http://www.youtube.com/watch?v=t0KfGxeyZLQ

Aquel pequeño Diccionario contenía un buen número de entradas entre siglas, acrónimos, traducciones más o menos afortunadas y términos de imposible traslación a nuestra lengua. La informática y las telecomunicaciones han evolucionado tanto a favor de la sencillez de uso (son “frendly”, que se decía entonces o “confiables” o “amigables” en traducción, a mi juicio, más que dudosa) que ya casi nada de aquello se usa. ¿A quién le importa una higa saber qué es un “mainframe” o el lenguaje “SQL” o a qué se dedicaba la ANSI, ANSI, American National Standars Institute? A cuatro friquis.

Viene a cuento este largo exordio (además de para que se sonrían un poquín con la tontuna humana) porque me parece que con el universo 2.0 está sucediendo algo parecido. Me propongo incluir en este blog una vez a la semana una especie de glosario sobre las materias sin pretensiones de totalidad aunque sí de crítica.

Para muestra algunos botones:

Empezando por el principio: ¿Por qué “1.0” y “2.0”, “3.0” y así hasta la eternidad, si el fin del mundo de los Mayas, que está al caer, no es una tontería? Pues no se lo voy a preguntar a Dale Dougherty de O’Reilly Media que es el padre de la criatura 2.0, pero creo entender –se agradecerán desmentidos fundados- que es una mera cuestión de orden. Dijo Dougherty: “doublelick era la Web 1.0; AdSense es la Web 2.0”,  o dicho en cristiano (más o menos) y parafraseando al susodicho: si a la web cooperativa o colaborativa la llamamos 2.0, a la generación anterior, la web más vertical y más estática la llamaremos 1.0 Y a otra cosa, amén.

Veamos para cerrar este preámbulo, por ejemplo, qué es un newbie:   Es alguien nuevo en un foro y como todo novato (esa sería la palabra equivalente en español) puede resultar algo molesto por su torpeza o ignorancia. ¿Cómo comportarse ante un newbie pues, si somos gente biennacida? pues  con comprensión y paciencia, puesto que si nos dedicamos a hacerle la vida difícil podríamos ser tildados de trolls, es decir sujetos cuyo único fin en la vida parece ser molestar a los usuarios del foro, en especial a los newbies. ¿En castellano tenemos palabras diferentes para designar a los novatos según en el contexto en el que estén? Pues no, tampoco en el cibernético. ¿Y en el caso de los trolls? Pues tampoco, eso sí, en este segundo caso tenemos muchas palabras para referirnos a ellos, todas irreproducibles por mor del buen gusto.

Interesante artículo de Camila en la revista Letra Media con algunos enlaces curiosos:

http://www.letramedia.cl/?p=1641

Que nadie se ponga nervioso; la Real Academia no está preocupada:

http://www.fundeu.es/noticias-articulos-un-experto-de-la-rae-rechaza-un-efecto-perjudicial-de-las-redes-sociales-a-la-lengua-espanola-7171.html

¿A qué inventar otra vez la pólvora?

Nunca insistiré bastante en mi analfabetismo digital. Es, seguramente lo que explica mi perplejidad cuando leo que las redes sociales vienen a ser el instrumento de un nuevo estilo de vida o me desayuno con definiciones sobre la marca que, por más vueltas que les doy, no me parecen nuevas.

Generalmente, tanto entusiasmo viene apoyado por la referencia a los índices de penetración de Internet y, en general, los soportes 2.0. Son datos verdaderamente llamativos aunque –digo yo- que el sentido común aconseja la prudencia y, sobre todo, un cierto sentido de la medida y el pragmatismo, es decir actitudes que tienen más que ver con lo cualitativo y menos con la fascinación de brocha gorda. Al fin y al cabo todo esto tiene que ver con la gestión del conocimiento y la satisfacción de necesidades, es decir, las cosas de comer, con las que ni se juega ni se deben manosear demasiado.

Sobre lo del nuevo estilo de vida, la verdad, me parece una chorrada.

Con la marca pasa como con tantos otros conceptos. Si a usted le preguntan si sabe qué es calidad, responderá como un resorte que sí; pero si le piden que la defina brevemente, notará como un sudor frio empieza a descender por detrás de las orejas.

Pongamos que hemos decidido poner en marcha una determinada estrategia de branding (tampoco este palabro es nuevo aunque lo parezca) en redes sociales. Deberemos concebir la campaña pensando en el medio y en las herramientas específicos. Pero la  marca seguirá siendo un término símbolo, diseño o una combinación de ellos que identifica los productos o servicios de un vendedor o grupo de vendedores y las diferencias de los competidores. Después podremos ponernos estupendos retorciendo la definición desde el  punto de vista del consumidor (o el prosumidor) con una perspectiva institucional o trayendo a colación la marca España y otras aberraciones. Pero la marca es la marca en el marketing off line y en el otro; ayer, hoy y mañana. Y no le demos tantas vueltas.

Podría haber sido una estupenda campaña institucional 2.0 sin inventarse monsergas como la marca España:

http://www.youtube.com/watch?v=XUFMxmIoFRc&feature=youtu.be

Buena campaña de branding en redes sociales (a mi me lo parece)

http://www.youtube.com/watch?v=fSQHsSoztzk

Interesante e ilustrativo artículo sobre las marcas en las redes sociales:

http://www.marketingnews.es/tendencias/noticia/1054878029005/marcas-redes-sociales-facebook.1.html